El «spam» o correo basura son esos mensajes que no has pedido y que llegan en masa: publicidad, ofertas dudosas o, peor, intentos de estafa. Es muy molesto, pero se puede controlar. Te explicamos qué es y cómo mantener tu bandeja limpia.
Qué es el spam
Son correos no deseados que se envían a muchísimas personas a la vez. La mayoría son publicidad pesada, pero algunos son peligrosos (intentos de estafa o «phishing»). Por suerte, los correos como Gmail tienen un filtro que envía gran parte del spam directamente a una carpeta aparte, llamada «Spam» o «Correo no deseado».

Cómo marcar un correo como spam
1. Abre o selecciona el correo basura.
2. Busca el botón de «Marcar como spam» (suele ser un icono con una señal de prohibido o una exclamación). Al pulsarlo, ese correo se va a la carpeta de spam y le dices al correo que mensajes así no los quieres.
3. Cuanto más lo uses, mejor. El correo aprende de lo que marcas y cada vez filtra mejor, así que con el tiempo te llegará menos basura.
Consejos para recibir menos spam
No publiques tu correo a la ligera en cualquier web; cuanto menos circule, menos spam.
No respondas ni pulses enlaces de correos basura, aunque digan «darse de baja»; a veces eso solo confirma que tu correo está activo.
Cuidado con el spam peligroso: si un correo pide datos o dinero, no es solo molesto, puede ser una estafa. Tenemos una guía sobre cómo reconocer correos fraudulentos.
Para terminar
El spam es inevitable, pero con el filtro del correo y marcando lo que no quieres, tu bandeja se mantiene bastante limpia. Y recuerda: ante un correo basura que pide datos, mejor desconfiar.
